El profesional de educación

Todos hemos pasado por aulas escolares, pero, ¿te has preguntado alguna vez cuál es papel del profesor encargado? O, ¿qué requisitos debe cumplir dentro del aula? Es cierto que muchas veces no hemos recibido el apoyo que esperábamos de parte de nuestros maestros, sin embargo, existen formas de mejorar ésta labor tan loable. A continuación una síntesis de las principales funciones de un profesional de educación.

 Para comenzar, es muy importante incentivar el trabajo y el aprendizaje en equipo. Luego de dar las premisas necesarias, debemos dejar que los niños trabajen solos. La función del profesor pasa a ser más bien la de un organizador, es decir, quien da las indicaciones, quien se encarga de proveer los materiales didácticos, pero, a la vez, es quien se encarga de evaluar la capacidad autodidacta de los alumnos.

Para tener todo bajo control dentro del aula, el profesor debe decidir el tamaño y la composición del grupo, esto quiere decir, que debe encargarse de asignar un rol a cada miembro. Otra tarea importante es la de supervisar y orientar los diferentes procesos en el aula. Esto significa que debe vigilarse constantemente el trabajo de los grupos, con el fin de lograr que trabajen juntos y no de forma individual. También es tarea del docente demostrar que un grupo ha trabajado bien mediante un premio o, reconociendo sus logros con frases de elogio.

Cuando los procesos en grupo no transcurren de manera óptima, en muchos casos será necesario que el docente delegue a los alumnos del grupo la responsabilidad personal de lo que ocurre. Por ejemplo, cuando un niño actúa de manera conflictiva y altera la armonía del grupo, es necesario que el profesor converse personalmente con él, podría decirle lo siguiente: “comportándote de ésta manera no solo te dañas a ti mismo, sino a todos los demás miembros del grupo”. También podría tener un efecto positivo el hecho de señalar como observador a un miembro del grupo. Su tarea consistiría en apuntar cierta conducta de los demás miembros del grupo, pero sin intervenir de ninguna forma, ya que no queremos que el resto se aparte de quien cumple con este rol. Una estrategia para controlar a un niño que actúa de manera fastidiosa es asignándole el rol de observador. Al tener que apuntar el comportamiento fastidioso de otros alumnos, es probable que en la siguiente sesión, cuando sea otro el que se encargue de ser el observador, se comporte de mejor manera, ya que pudo comprobar en su momento lo molesto de este tipo de actitudes.

La supervisión por parte del docente también incluye calcular los avances individuales  y otras habilidades de los alumnos. Asimismo, dar información (feedback) acerca de estos avances y habilidades a cada alumno y al grupo es una parte esencial de la tarea del educador. Sin embargo, a pesar de cumplir adecuadamente con todas estas tareas de organización y supervisión de los procesos de grupo, el profesor debe ser consciente de que él no puede determinar por completo todos ni cada uno de los procesos en particular, ya que cada grupo tiene su propia dinámica. Además, con respecto a los temas aprendidos, a la hora de revisar un examen o una práctica, es más importante prestar atención a la manera en que los alumnos llegan a una respuesta y no tanto a la exactitud de la misma.

También se necesita ser flexible con respecto a la rapidez con que se alcanzan los objetivos de aprendizaje cuando se trabaja en grupo, ya que no todos tendrán la misma rapidez. Se puede intentar dar estímulos adicionales a los grupos que sean más lentos.

Finalicemos recordando los pasos más importantes: delegación de roles y trabajo en equipo, aprendizaje y flexibilidad, los niños te lo agradecerán.

25/10/2007 19:28

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